Hablar de tendencias UX/UI en 2026 sin mirar atrás es como querer diseñar un producto sin entender a tus usuarios. Las tendencias no aparecen por generación espontánea. Son la consecuencia lógica de cómo ha cambiado la tecnología, las personas y la forma en que interactuamos con el mundo digital.
Antes de entrar a lo que viene, vale la pena hacer una pausa rápida para entender de dónde venimos.
De interfaces funcionales a experiencias inteligentes
Años 90: diseño funcional
La prioridad era que las cosas funcionaran. Monitores enormes, conexiones inestables y ese sonido inconfundible del módem anunciando que, con suerte, te ibas a conectar.
Las interfaces eran austeras: pantallas negras con texto verde o blanco. No era una decisión estética, era una necesidad. El alto contraste ayudaba a la legibilidad y, sin saberlo, sentaba bases tempranas de accesibilidad.
2000: portabilidad y funcionamiento
Con el nuevo milenio llegó la portabilidad. Las laptops se volvieron más comunes. Los celulares dejaron de ser solo para llamadas y ya venían en muchos tamaños, colores y diseños. ¡Bienvenida la originalidad y el diseño mobile first!
Aquí UX y UI comenzaron a separarse un poco del puro funcionamiento. Ya no bastaba con que algo sirviera, quería ser atractivo y entendible para los usuarios. Aparecen patrones más claros, interfaces gráficas más amables y divertidas.
2010: ecosistemas de diseño
Ya no hay una pantalla estándar. Las hay grandes, pequeñas, horizontales, verticales...
El touch se volvió protagonista y obligó a replantear la interacción. El mouse dejó de ser el centro y el dedo tomó su lugar. Al mismo tiempo, la conectividad se coló en objetos que antes no tenían pantalla: autos, electrodomésticos.
UX empezó a hablar de ecosistemas, no solo de productos aislados. Diseñar bien ya no era solo hacer una buena pantalla, sino lograr coherencia entre múltiples puntos de contacto.
2020: experiencias personalizadas
La inteligencia artificial quiere estar en todo. Los comandos por voz dejaron de ser curiosidad y se volvieron parte del día a día. La personalización pasó de ser un plus a una expectativa.
2026: menos pantallas, más contexto
Hoy ya no todo se toca. Algunas interfaces se escuchan, otras se intuyen y muchas simplemente suceden en segundo plano. La híperpersonalización se transforma en algo dinámico, en tiempo real y contextual.
El diseño UX/UI en 2026 no se trata solo de diseñar interfaces, sino de orquestar experiencias. Veamos a detalle qué significa esto.
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Tendencias UX 2026: un cambio de mentalidad
Si algo define al UX en 2026 no es una interfaz nueva ni una moda visual, es un cambio de mentalidad. El diseño deja de ser un entregable y se convierte en un sistema vivo, que aprende, se ajusta y evoluciona con las personas que lo usan.
Always-on research: insights constantes
Hasta la fecha, la investigación en UX es una fase con principio y fin. Antes de diseñar, se investigaba y documentaba. En 2026, esa lógica ya no alcanza.
El always-on research plantea que la investigación no ocurre por proyecto, sino de forma continua. El feedback del usuario ya no es algo que se recolecta cada ciertos meses. Es automático, inmediato y constante.
Eventos, microcomportamientos, patrones de uso y fricciones pequeñas generan insights todo el tiempo. El reto es estar atento a lo que estamos aprendiendo del sistema hoy y cómo lo usamos para ajustar la experiencia en tiempo real.
Investigación multimodal: más allá de lo que el usuario dice
Que un usuario diga que “todo fue sencillo” no significa que realmente lo haya sido. Por ejemplo, un flujo puede parecer claro en una entrevista, pero los datos en las pruebas de usabilidad muestran lo contrario. Por ejemplo, tardan más de lo esperado o hacen clic en múltiples elementos buscando entender qué sigue.
La verdad de la experiencia vive en la suma de señales, no en una sola fuente. La investigación multimodal combina múltiples señales para entender la experiencia real de forma integral con señales:
- Verbales (lo que el usuario dice)
- Conductuales (lo que hace)
- Visuales (mapas de calor, recorridos)
- Contextuales (dispositivo, momento, entorno)
- Emocionales y fisiológicas (movimiento de ojos, dilatación de pupilas, distracciones).
Ética y sustentabilidad: diseño responsable
El diseño UX toma el futuro en sus manos y comienza a hacerse cargo del impacto de lo que genera.
Hablamos de soberanía de datos, consentimiento informado, transparencia y bienestar digital. Diseñar para que las personas usen un producto con autonomía y dignidad, no desde la manipulación.
En paralelo, la sustentabilidad deja de ser discurso. La tendencia apunta a low data UX: experiencias que consumen menos datos, menos ancho de banda y menos recursos de servidor. Es decir, menos peso, menos fricción, menos impacto ambiental.
📣 Y como usuario: gasta menos agua también, no saludes a tu IA.
Sentient UX e híperpersonalización dinámica
El sentient UX combina señales conductuales, lingüísticas, emocionales y contextuales (horario, ubicación, historial) para inferir estados del usuario y adaptar la experiencia. Para lograrlo, las interfaces se vuelven dinámicas. Componentes que aparecen y desaparecen, jerarquías que cambian, opciones que se simplifican cuando detectan estrés o sobrecarga.
Así, un mismo producto se comporta distinto según quién lo use:
- El usuario nuevo recibe guía
- Para el experto aparecen atajos
- Al usuario cansado se le simplifican las opciones
- Para el explorador se muestran recomendaciones
Ejemplos cotidianos sobran. Por ejemplo, Spotify reorganiza su home según los playlists y artistas que realmente estás escuchando y sí, lo que quiere que escuches (pero eso ya es un aspecto más comercial).
Eso sí, hay un límite. Las interfaces demasiado “humanas” pueden hacer caer al usuario en el valle inquietante, esa incomodidad al interactuar con elementos digitales “demasiado reales”. Diseñar sentient UX también es saber qué tanto es demasiado.
UX writing inclusivo, al siguiente nivel
La inclusión en UX writing ya no se queda en el lenguaje de género. En 2026, implica diseñar para personas con neurodivergencias, distintos niveles de alfabetización digital y contextos diversos. Los mensajes claros, cortos y accionables siguen siendo la base, pero ahora deben ajustarse al contexto y a la capacidad cognitiva del usuario.
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Tendencias UI 2026: la interfaz sale de la pantalla
Si ya estamos tratando con sistemas que aprenden, las tendencias en diseño UI 2026 muestran cómo se manifiesta eso visual y sensorialmente. La interfaz ya no vive solo en un rectángulo, existe en el espacio, en el movimiento, en la voz y en el contexto físico.
Liquid glass
Los visuales traslúcidos regresan, pero con esteroides. El liquid glass utiliza transparencias, efectos de refracción y detalles de luz que se adaptan al contenido y acciones.
Podría parecer solo estética, pero, bien usado ayuda a comunicar jerarquías, capas y profundidad sin sobrecargar la interfaz (y al usuario). Aunque, mal usado, se vuelve ruido visual. En 2026, el reto está en el equilibrio.
3D inmersivo
El diseño en 3D deja de ser un recurso puntual y se convierte en un entorno completo. VR y AR ya no son demos futuristas, sino espacios reales de interacción. Aquí UI implica diseñar volumen, distancia y orientación, no solo píxeles. La experiencia se siente más cercana a diseñar arquitectura que pantallas.
Spatial UI
La Spatial UI se apoya en señales como posición, profundidad, movimiento y foco visual para interactuar con el mundo real. La interfaz responde a dónde estás, hacia dónde miras y cómo te mueves.
Esto abre posibilidades enormes, pero también exige mayor precisión: menos elementos, más intención.
Nostalgia noventera
Tipografías, colores y referencias visuales que conectan con la generación que hoy toma decisiones digitales. ¿Casualidad? Probablemente no.
La fuerza laboral actual son millennials que crecieron con estos estilos. La nostalgia puede funcionar muy bien cuando se usa como lenguaje, no como disfraz.
Megabrutalismo
Textos grandes, elementos gigantes, contrastes fuertes y juego de tipografías. El megabrutalismo entrega impacto inmediato, pero presenta un reto: no sacrificar accesibilidad, sustentabilidad ni inclusión.
Más contraste no debe significar más carga cognitiva ni mayor consumo de recursos.
Phygital
El concepto phygital se vuelve una realidad cotidiana. Spatial UI + 3D inmersivo + contexto físico. Ya no “saltas” de una interfaz a otra; todo se empalma. El diseño UX/UI propone diseñar experiencias continuas entre dispositivos y el entorno.
Los Ray-Ban Meta corren gracias a que los Google Glass gatearon. ¿Cuestión de timing o de branding?
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VUI (Voice User Interface)
Las interfaces guidas por voz consolidan las experiencias multimodales donde la voz es el canal principal. Hablar en lugar de tocar, escuchar en lugar de leer.
Diseñar VUI significa diseñar narraciones en una interacción que es lineal, temporal y profundamente contextual. Se trata de diseñar flujos conversacionales, silencios, confirmaciones y ritmo.
Las tendencias de diseño 2026 representan el core del diseño UX/UI: entender mejor a las personas, su contexto y sus límites.
Así, el diseño UX/UI ya no solo incluye pantallas, sino espacios, gestos, movimientos, acciones y reacciones. Además, se trata de inclusividad, usar toda la tecnología para incluir a nuevos usuarios como personas de la tercera edad, niños, invidentes, etc.
En UiX no solo estamos actualizados sobre las tendencias, las ponemos en práctica para crear experiencias phygital de vanguardia. ¿Quieres evolucionar tu experiencia digital?